lunes, 22 de agosto de 2011

Todavía me lo pregunto...

Muchas veces no nos damos cuenta de las salvajadas que hacemos cuando jugamos al rol. Que sí, que es muy divertido y eso, pero en ocasiones se dan auténticos dislates. Hace algún tiempo comentaba con Gerry el absurdo de los encuentros con ladrones en los mundos fantásticos, sobre todo porque los muy cabrones ¡iban a muerte! Tanto daba que el grupo de jugadores fuera de chapa hasta arriba, con espadones serrados, hachas danesas y corazas completas, los ladrones ahí se plantaban, con un par de cojones, delante de los PJ's, dispuestos a llevarse todo el patrimonio por las buenas o por las malas, lo de menos era la inferioridad frente al rival.

Casi todos nos lo hemos preguntado alguna vez

Si te parabas a pensarlo un poco te dabas cuenta de que ponías a los ladrones para que los PJ's les dieran una chaparreta como era debido, que no siempre se va a poner de malos a orcos, goblins y otros bichejos de baja extracción. Probablemente el modo más lógico de resolver el encuentro sea negociar, pudiendo llegar a extrañas alianzas con los maleantes o incluso unirse a ellos durante un tiempo, pero bueno, en aquel entonces lo más importante era aplastar enemigos. Quizás es que con los años nos hemos vuelto más refinados, sutiles y, sobre todo, retorcidos.

6 comentarios:

Pablo de Santiago dijo...

El problema ahí es el concepto "encuentro". Yo, personalmente, paso de ellos: los encuentros aleatorios dan lugar a situaciones aleatorias, y un día te salen ladrones, pero al siguiente te sale un dragón de las cloacas contra tu grupo de nivel 1. Vamos, unas risas, sí; pero una liada.

Saludos!

Athal Bert dijo...

Yo me plantee lo contrario hace poco... porque nunca los ladrones que aparecían en los primeres niveles eran superiores, que les pegaran una paliza que te cagas a los heroes si no se achantaban les daban lo que pedían o evitaban el combate....

Puto Rancio dijo...

Teórico del rol: hay que reconocer que las tablas de encuentro son un recurso estupendo para la inspiración del máster, otra cosa es que se les respete al 100%. De todos modos me refiero más bien a lo cenutrios que éramos a la hora de considerar a los ladrones como meros bichos, un concepto en plan maquinita King of Dragons o Golden Axe.

Athal Bert: hace poco estuve revisando una vieja carpeta "del rol". Me encontré con los malos de un módulo que había hecho de MERP, que eran unos bandidos. ¡La puta que los parió! Eran peores que los Titireteros Sangrientos, tan de moda en estos tiempos actuales. En serio, los tíos no serían una fuerza desequilibrante en la Tierra Media, pero bien podían darle algún disgusto a los Montaraces del Norte, jejejejeej

Alfonso Junquera dijo...

Y por lo menos en mis partidas los asaltos de los ladrones eran de todo menos "aleatorios" sino recursos de master para distraer la atención de la trama principal, interludios de combate, o asaltos generalizados de hordas de bandidos sedientos de sangre y medio berserkes dispuestos a morir por que si, algo asi como monjes suicidas, kamikazes o muyahidines bescando virgenes.

Nacho dijo...

Lobisome 1974: Ah cabronazo! Así que los 17 orcos, la maga y los dos osgos de la emboscada aquella que nos llevó una tarde entera matar estaba preparado, eh...
Un saludo.

Alfonso Junquera dijo...

Y la maga que los lideraba tenia oscuros planes y designios misteriosos que la llevaran a cruzarse de nuevo en el camino de los valientes heroes. ¿Acaso lo dudabas?