miércoles, 4 de marzo de 2015

A mi me gustan las series españolas...que cojones!

Que si vikingos, que si zombies, que si fu y que si fa!. En este país de corruptos y desgraciados en el que nos ha tocado vivir parece que si te gusta y/o aprecias lo que hace tu vecino ya eres gilipollas. Pues de eso nada, señores. Estoy hasta los mismísmos de escuchar los mismos comentarios sobre las series (y a veces el cine español), que si los actores son de garrafón, que si los guiones son una mierda, que si solo saben hacer series para gentes de todos los públicos y que siempre tiene que haber un niño/a y sus problemas... Y, la verdad, siendo la de cómico/actor una profesión que admiro bastante (ya que en ocasiones tengo que convertirme en  uno por mi propia profesión: soy maestro), me quedaría con una afirmación que hasta ahora nadie me ha dicho:

-El problema de las series españolas es que tienen un público de mierda-*

*Cuando me refiero a esto, no me refiero al número de personas que lo ven, sino a su calidad humana, toma ya!

Y no me desmonta nadie del burro. Porque aunque me encantan las series de HBO y demás, no por ello voy a decir que lo demás ya no vale. 

-Ya, pero los actores son de garrafón: Y una polla. Por eso un montón de actores españoles salen por el mundo adelante y lo flipan con ellos en cannes, Jolibud y demás. ¿Son todos buenísimos? Ni por asomo, pero categorizar y generalizar nunca ha estado bien, y aunque hay de todo, hay bastante nivel en nuestro pais de pandereta...sino que se lo digan a Bárcenas y a Rajoy yendo a declarar. ¡Para el oscar! Además, para actores buenos los yankis... que se lo digan al prota de Arrow o a Chuck Norris (¡ojo! Entiendan vuesas mercedes que me juego la muerte inmediata con esto).

Para actor bueno, Carapalo Jones!
-Ya, pero los guiones son una mierda: Ajá! Claro, no es realista que haya un ninja en el Madrid del siglo XVII, pero si Londres es atacado por maniquíes vivos (Doctor Who) Cybermen o los ridículos Dalek es una genialidad. No hay más que hablar. A mamar a Cabría.
-Ya, pero es que sólo hacen series para todos los públicos: Los que trabajamos con niños, sabemos que si algo tienen, es que son muchísimo más agradecidos que los adultos. Ante esto, porque no involucrarlos en las series? Sus padres dirán que la serie es una puta mierda (aunque luego la vean y secretamente les encante), pero los niños, si les gusta, dirán que les gusta (o no, si son unos capullos como sus padres). Además de esto, el horario de ver series en España es el que es, y aunque se diga por activa y por pasiva que a esas horas los niños ya deberían estar en cama, no son pocos los que se quedan a ver su serie preferida. Y al día siguiente me vienen a clase de aquella manera. Meus pobriños.

Aquí están los doctor who del SXXI y sin Tardis.


Volviendo al público de mierda, lo reiteraré hasta la muerte. Sabemos apreciar lo bueno (coño, vivimos en el país del jamón, la tortilla y los callos) pero no nos gusta que el que tenemos al lado haga algo mejor que nosotros y preferimos que sea un desccnocido. Las series americanas están bien, pero desengañémonos, por lo que hacen una temporada de Águila Roja, no se le hincha ni un solo abdominal al hermano bueno de Vikings. 

Además de este grito de rabia que hace tiempo que quería hacer, defender las series (y por ende, el cine patrio), y aprovechar a mandar a tomar por donde amargan los pepinos a Reverte que siempre está llorando y quejándose de lo mal que lo han hecho con su obra. ¡Pues no vendas los derechos, imbécil! ¡Uno puede picar una vez, pero a la segunda es de gilip***s...no, perdón, de GILIP***S con mayúsculas! Pero eso si, la pasta que le pagaron por hacer la serie no la llora, no.

Bueno, y como nota de despido y final del post, defiendo y defenderé el Águila Roja, porque además de Ninjas y Franciscanos voladores (desde que lo leí en un post del maese Erekibeon, ya le quedó), es una serie muy socorrida para las noches del jueves y, aunque un poco larga, ha sido la primera cosa de ficción que no ocurre en un bar de amigos, en la guerra civil, o en la casa de los Alcántara. 
Defiendo también el Capi Alatriste porque aún siendo aficionado a las novelas de dicho personaje, que no al "personaje" que las escribe, se están currando unos episodios muy chulos y muy en sintonía con el mundo creado por su autor. Aunque falte el gallego Rivas. 
Por último, defiendo (al menos por el momento) el Ministerio del Tiempo. Un brindis al sol por la ciencia ficción a la española, con toques de humor, personajes interesantes y ¿porque no? algo de enseñanza habremos de sacar de todo ello...

Que se atrevan los yankis a hacer un remake de esta serie con su historia...Ah, que no tienen...Pues acabáramos. 

Que tengan una buena semana, maeses.

P.d.Gracias a que está Fon por aquí, recordamos desde esta, vuestra humilde morada al maestro de maestros y creador de mundos, Gary E. Gygax y, porque no, a Dave Arneson, que tambien lo merece. Vaya pachangas que se montarán los dos en Valhalla, con música de Hendrix y el Fari a la voz...

Publicar un comentario en la entrada