martes, 26 de octubre de 2010

Looking for la life

Siempre llega un momento en el que te planteas cómo ganarte la vida. Algunos ni se lo plantean y dejan que la vida les lleve. Otros deciden agarrar a la vida por los cuernos y dirigirla hacia donde ellos desean.
Mucha gente decide hacer de su afición su profesión o bien desarrollar una actividad vinculada a esa afición. Un surfista, por ejemplo, puede intentar ser profesional de esa disciplina, o montarse un negocio de venta de material técnico, o de ropa, o una escula de surf, incluso puede dedicarse a hacer tablas. Hay gran afición por el surf, y el material es caro y se vende más o menos bien.
Sin embargo, en el mundo rolero es más complicado ganarse la vida. No hay jugadores profesionales de rol, ni siquiera directores de juego. Antiguas leyendas hablan de gente que ha ganado cuatro duros publicando un juego por ellos diseñado. Por todo ello es frecuente en el gremio rolero que a alguno se le pase por la cabeza montarse una tienda de comics o rol. Es, prácticamente, la única opción para los que quieren vivir de este rollo.
Lo que no tengo muy claro es si los que se montan una tienda saben bien en lo que se meten o si sencillamente están materializando una paja mental sin tener muy claro qué es lo que van a hacer. En cierto modo van a intentar vivir de los que les gusta, ¿no? Les gusta leer, jugar, dirigir, o incluso diseñar, ¿pero les gusta ser empresario? Lo malo es que si no es de esta manera el fin definido -vivir de la afición- no es compatible con el medio elegido para alcanzarlo. Hay que tener necesariamente vocación de tendero, perdón, empresario. Por muy aficionado que seas has de tener claro que se trata de un negocio, que se está para ganar dinero, que las actividades que se lleven a cabo en el ámbito de la promoción han de ser para vender más, no para evangelizar a los paganos. Ser aficionado supone una ventaja a la hora de conocer los productos que se venden, para informar mejor al cliente, para mejorar la oferta, para conocer mejor a tus consumidores, pero no se puede olvidar de que es un trabajo, si no hay ventas, no hay dinero y si no hay dinero, no hay comida. Además, se corre el riesgo de que la afición consuma al tendero, que invierta más tiempo en darle al vicio que en currar, que no se preocupe de sus labores como responsable del negocio, con todo lo que eso conllevaría.
Se debe tener claro que el objetivo es ganarse la vida, y si logras hacerlo disfrutando entonces has triunfado, friki. El problema es que igual no disfrutas siendo tendero. ¿Qué más da que vendas cómics o salchichones?
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