domingo, 23 de enero de 2011

¿De dónde vienes con las botas de Bilbo Bolsón? o El troll que decía Manolo

Hay ocasiones en las que no das crédito a lo que estás viendo u oyendo. El otro día estaba tomando una copas con un grupo de fósiles del rol de mi pueblo en una especie de quedada. No iba mal la cosa, el personal no hablaba mucho de rol (aunque sí algo del WOW) y no había mal ambiente, teniendo en cuenta lo que uno se podía esperar de esa gentuza. Pero ya se sabe, el alcohol corre, el personal se calienta y resurgen viejos fantasmas. No, no penséis que afloró el rencor. En absoluto, lo que pasó fue que se pusieron a discutir sobre las películas de Peter Jackson del "El Señor de los Anillos".


Dios los cría, Tolkien los junta

No sé qué pasa, pero parece que el fan tiene una relación de amor-odio con ellas. Ya se sabe, que qué coño pinta Arwen en vez de Glorfindel, que los guardias de Galadriel y Celeborn parecen la guardia pretoriana del David Bowie más glam, que no sale Tom Bombadil, que qué es eso del puto elfo haciendo surf por la trompa de un mamut, que por qué coño ponen al enano de secundario gracioso, que qué mierda ese esa del ejército de espectros que más bien parecen un ejército de mocos, que si falta el saneamiento de la Comarca y bla, bla, bla... Yo me callé, que no quería ponerme a discutir con roleros borrachos, pero hombre, tampoco me parece que haya que ser tan integrista con el esfuerzo de los autores de las películas. La verdad es que se debe reconocer que los tíos no han hecho una mala adaptación, aunque haya cambios y omisiones, cosa más que normal, mirad como nadie critica a Ridley Scott por no haber sido fiel a la obra de P.K. Dick en Blade Runner. La primera superó con creces mis expectativas e incluso se me hizo corta, si bien la segunda y la tercera en general me resultaron bastante tediosas y ya no sabía cómo ponerme en la butaca, y es que tanta batallita... para eso prefiero una de Bud Spencer y Terence Hill.

¿Es una rodaja de pepino lo de la frente?
Cualquier tiempo pasado fue como fue

Los decorados, vestuario y maquillaje se salen y que en general es una estética muy lograda, que le ha servido a muchos para hacerse una imagen bastante más clara de la que se podía extraer de la obra de JRR, que los dibujos de Alan Lee son muy chulos, pero las imágenes de las películas son las que quedan grabadas en la retina, y recodermos que las descripciones de JRR son un auténtico ladrillo, solo superadas por el excelso Umberto Eco. También cabe señalar que estas pelis supondrán o suponen otro elemento cohesionador del frikerío, como en su día lo fue (y es) "La Guerra de las Galaxias", pues no sólo fue un producto hecho para el disfrute de los fans de JRR, sino también para todo el público en general, sobre todo adolescentes y jóvenes.


Muestra de la ¿deseable? influencia
de la obra de JRR en la sociedad


En lo personal a mí me sirvió para que mi pareja pudiera conocer alguna de mis aficiones y además compensar otros visionados forzados tales como "El diario de Bridget Jones", "Abajo el amor", "Melinda y Melinda" o "Match point". Lo mejor de todo fue cuando comprobé la grandeza de la obra: al final de tercera peli, cuando se despiden en los Puertos Grises, todo el auditorio se pone a sollozar, como en el final de "David el Gnomo". Mi novia me preguntó a dónde iban y le dije que al Gran Sol. Como arqueó su ceja izquierda en clara señal de desconfianza añadí que era muy duro, que la pesca de altura no era ninguna coña. Tenía la vana esperanza de que ver las pelis le valdría para iniciarse un poco en Tolkien, pero quedó claro que era guerra perdida el día que me preguntó "¿De dónde vienes con las botas de Bilbo Bolsón?".


¡Con pulgares oponibles serían perfectos!

Ya para acabar querría comentar que el bueno de Gerry descubrió que en la primera cuando se pegan en Moria con los orcos y el troll, éste dice "Manolo" de manera levemente psicofónica. ¡Compruébalo tú mismo!
Publicar un comentario en la entrada