miércoles, 15 de septiembre de 2010

He vuelto.

Aun recuerdo mi primera partida de rol, hablamos de finales del año 1989, me había tenido que leer el "La Comunidad del Anillo" para situarme (vaya excusa para disfrutar de la obra maestra de Tolkien) y ni siquiera me había puesto con "Las Dos Torres" cuando nos reunimos en casa de mi amigo Pablo para aquella sesión del básico de "El Señor de los Anillos". 
Los dados fue lo primero que llamó mi atención, dados con muchas caras que jamás había visto, de colores diferentes; después la ausencia de un tablero, ¿dónde íbamos a jugar? solamente disponía de una hoja de papel llena de números que no significaban nada para mí. De manera muy original mi personaje era un elfo silvano, arquero para más señas y si hago memoria puede que su nombre fuera Legolas, pero éste último dato no puedo confirmarlo, lo que sí sé es que no sobrevivió a aquel primer día, uno de mis "compañeros" de aventuras era un traidor compinchado con el DJ que me arrojó a un pozo donde un Kraken tenía su guarida (¿¡Un Kraken en un pozo!? me digo ahora).
Para ser mi primer día no estuvo muy bien pero me dije que le daría una oportunidad más... Y así fue durante casi 12 años hasta que con el nuevo milenio mi vida tomó un rumbo inesperado.
No hace mucho fui a casa de mi amigo Pepe, él y unos cuantos más quedaban los viernes por la tarde para echar una partida y los vi, algo entonces recorrió mi cuerpo pero no le di importancia. Por desgracias del destino este invierno pasado regresé al hogar a trabajar y se me ocurrió ir una tarde a jugar, los rescoldos de aquellos tiempos supuestamente apagados han prendido de nuevo y cual fénix que resurge de sus cenizas me he vuelto a sumergir en estos mundos sombríos...
Y como reza el título de este post, ¡¡he vuelto!!. Esta vez para quedarme.
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