viernes, 1 de abril de 2011

Despotricando

Hoy unos hablan del 20º aniversario de Vampiro: La Mascarada y otros tratan el asunto del regreso de Fading Suns. Mientras tanto uno se siente como Rip van Winkle recién despertado. Mi época de apogeo rolero terminó a finales del 97, justo cuando precisamente WoD estaba en boga y Fading Suns era una promesa que acababa de salir. Desde entonces el rol ha pasado a ser una actividad muy residual para el que suscribe. Ahora, a consecuencia de la oportunidad que me ha dado Gerry de escribir aquí y mostrar mi rancia perspectiva del mundillo a los incautos que por aquí pasen, he cogido el vicio de leer sobre rol, más que leer rol en sí, vamos, que me he enganchado al “Aquí hay tomate” que son los blogs de rol.
¿Vas o vienes, marineeeero?
Tengo que admitir que no me entero de la misa la mitad y eso que Gerry nos intenta ilustrar sobre juegos modernos y novedosos como Zombies o Feng Shui. Lo que sí que le queda claro a uno es que la chavalada se decanta por ese trasunto de Nyarlathotep que es D&D en cualquiera de sus mil formas. Y nunca me hizo puta gracia D&D. A veces se tratan temas de la Llamada, que todo el mundo parece reverenciar, y es que está muy bien, pero hay que darse cuenta de que es una ambientación que fácilmente puede saturar. También se habla mucho de proyectos personales de particulares y de proyectos más profesionales de editoriales, dando lugar a atractivos debates acerca de cómo han de ser los juegos de rol o, mejor dicho, los productos a ofrecer al mercado, y cómo han de comercializarse. Se han visto auténticos debates acerca de marketing, tocando tan sólo las variables producto y precio, claro. La verdad es que siento muy tentado a opinar acerca de todo ese batiburrillo de ideas en ebullición, pero no tengo interés en indicarle a alguien qué hace bien y qué hace mal y qué debería hacer, al fin y al cabo son esos emprendedores quienes asumen el riesgo intrínseco a toda actividad empresarial. Además, si alguno quiere verdadera asesoría empresarial, que pague por ella, que hay un montón de buenos profesionales ansiosos por tener nuevos clientes. Aún así es muy divertido ver las rajadas que se dedica el personal por este tema de los proyectos, como la que hemos visto en El Opinómetro, haciendo gala de un rencor digno de un buen gallego.
Otra cosa que me ha llamado la atención es uso que se ve en los blogs de la falacia ad verecundiam, esto es los fósiles apelando a su experiencia, a su presunto saber y al pertenecer a “la vieja guardia”. Unos fenómenos, vamos, que ya existían hace veinte años. Puedes llevar mil años haciendo una cosa, que eso no implica que la hagas bien. Eso de “me llamo Fulano y llevo 30 años jugando” es lo más lamentable que se puede leer. Jugué hace mucho y no tengo ni puta idea, y no hay indicios de que la vaya a tener. Cómprate una vida, chaval, que esto es una afición.
La juventud esperando al máster
Y ahora, más relajado, os deseo a todos un buen fin de semana.

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