viernes, 18 de marzo de 2011

Táctica y estrategia

No, no es el poema de Mario Benedetti que si no conocéis merece mucho la pena. Mi tiro va más en la dirección de aquella ley de nombre "Corcuera" que creo ha sido muy aplicada en los juegos de rol desde su nacimiento allá por el siglo pasado (siempre desde mi punto de vista y generalizando, por supuesto).
Pocas veces he presenciado el estudio detenido de una fortaleza, casa, villa, castillo,... por parte de los jugadores para establecer un plan definido y coordinado de acción para su toma, asedio, captura o como queráis llamarlo. Como DJ he dedicado mucho tiempo a la logística, de esta forma la improvisación es menor (faceta que en mi caso no es un don) y aunque los PJ se dediquen siempre a salirse por los cerros de Úbeda, más o menos uno tiene previsto las acciones más comunes. Uno se preocupa de establecer un número de guardias "prudencial" para determinado recinto, con sus correspondientes turnos de guardia, relevos,...Ya no cuento con vacaciones, festivos y días para asuntos propios porque sería demasiado. De vez en cuando alguna trampa o unos perros sueltos, vamos lo comúnmente establecido para estos casos.

Y después de horas de uno exprimirse los sesos, voy a decirlo suavemente minimizando los daños, nuestros valerosos héroes de leyenda recurren a la mítica, implacable, infalible y destructora... ¡¡Patada en la puerta y a tomar  por culo!!
Me ha pasado tantas veces, uno se dice: "Bueno aquí seguro que se tiran un buen rato...", ojeas tus apuntes y ves que has redactado el primer volumen de una fantástica trilogía, parece que tienes material para varias sesiones y sin darte apenas cuenta se ha jodido por completo la partida, no te lo explicas, no sabes como, pero en algún momento que no acabas de descubrir, se te ha ido de las manos.
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